La EE es la fuente de energía más importante del futuro. Esta se puede definir como la reducción del consumo de energía manteniendo los mismos servicios energéticos, sin disminuir nuestro confort y calidad de vida, protegiendo el medio ambiente, asegurando el abastecimiento y fomentando un comportamiento sostenible en su uso.
Necesitamos producir más con menos energía. La industria, transporte y vivienda son las aéreas donde obtendremos los mayores beneficios utilizando la energía de manera eficiente. Por ejemplo optimizando los procesos, nuestra industria podría utilizar mejor las materias primas y aprovechar más el reciclaje de materiales, así como implementar nuevas tecnologías e incluso podría ahorrar energía para producir nuevos productos.
En la experiencia de fomentar y difundir el modelo de negocio Esco, nos hemos encontrado recurrentemente con algunas barreras para lograr hacer eficiencia energética (EE), pero todas muy superables. Sin embargo la mayor de todas, y de la cual depende en gran medida esta subida al carro, lamentablemente, tienen que ver con falta de entendimiento del concepto mismo. ¿Qué es la eficiencia energética?
Entender la palabra eficiencia fue siempre algo complicado de internalizar en colegios y universidades. Muchas veces el profesor debió poner ejemplos y demostrar su diferencia con respecto a eficacia. Ambos conceptos se relacionaban con la variable tiempo y la solución de un problema. Algo eficaz es potente en la solución rápida como un “yastá”, el remedio, pero el ser eficiente significa una solución bien ejecutada y con frutos posibles de mantener en el largo plazo. O sea, involucra crear una cultura de hacer las cosas bien. Hoy la eficiencia energética, por error se confunde con ahorro energético y claramente quienes trabajamos en esto, no deseamos que la gente no use la energía, y que las empresas deban hacer razonamiento, sino que hagan un uso inteligente.
Cabe hacer hincapié en este punto y referirse a este concepto ahora que empieza el año y poder ver las oportunidades que éste implica. La eficiencia energética es un gran sistema que involucra negocio, responsabilidad medio ambiental y sentido de realidad. Producto de todo lo anterior se genera ahorro de energías. El concepto EE mueve a un gran mercado en el mundo y tiene un potencial cercano a los 200 millones de dólares dentro de nuestro país, y aunque parezca de perogrullo, el país lo necesita: estamos en el ranking de los países con mayor producción de CO2, pese al tamaño de nuestro territorio y no ser industrializado, nuestra energía es la más cara del continente y dependemos de las energías no renovables de otros.
La eficiencia energética tiene que ver con la optimización de las energías convencionales, cosa que requiere algunas veces una reingeniería simple en los procesos donde intervienen dichas energías. Para romper con el mito: no tiene que ver con cambiar las ampolletas, no significa un gran costo y sí, para la tranquilidad de todos, como consecuencia de hacer las cosas bien, sí se produce ahorro. Además, se puede pagar y obtener el denominado payback en un corto y mediano plazo. La eficiencia energética es un gran sistema donde puedan convivir las energías convencionales y las renovables o limpias.
Para quienes aún no han estudiado la posibilidad de instaurar una política de EE en su empresa, le apunto algunos tips del proceso. Todo parte por un diagnóstico, éste lo realiza un consultor ESCO, si hay acuerdo, y el proyecto es viable bajo el modelo Esco, se hace un contrato por desempeño que asegure la optimización energética, y que los pagos por este servicio se pagarán de los ahorros generados en el plazo convenido. Luego viene la implementación (que puede ser tercerizada o asumida) que tiene que ver con adaptación de los sistemas existentes o bien la incorporación de algunas nuevas tecnologías, para lo cual se acuerda entre la empresa contratante y la Esco, quién lo compra y cómo se paga. Posteriormente a la ejecución, se mide y controla para asegurar el buen comportamiento del nuevo sistema. El éxito del mismo, determinará posiblemente nuevas inversiones para la empresa y que otras sigan su ejemplo, contribuyendo al medio ambiente. De aquí la importancia de la buena difusión del concepto y de poder mostrar ejemplos concretos para que logremos el objetivo 10/20.





